Mendoza ofrece diferentes alternativas para el turismo, que se hallan estrechamente vinculados a las estaciones climáticas del año. Posee los centros de esquí más importantes del país, Las Leñas, Penitentes, Vallecitos entre otros. Otras atracciones relacionadas con la naturaleza del lugar son el Parque Provincial Aconcagua y dos Centros Termales. También se ha implementado áreas para el desarrollo del ecoturismo.
Sin duda, Mendoza es uno de los grandes centros turísticos de la Argentina. Además de los lugares de interés histórico o de las famosas bodegas donde es posible degustar los mejores vinos, la provincia convoca a quienes están ávidos de paisajes majestuosos y actividades deportivas. Las poblaciones que jalonan el trayecto al Cristo Redentor son visitadas a diario por numerosos viajeros, así como las zonas de influencia de Tunuyán y Tupungato, donde se extienden interminables viñedos y plantaciones de frutales.
Más al sur, antes de llegar a Malargüe, se encuentra El Sosneado, donde se conjugan el saludable disfrute de las aguas termales, que surgen a una temperatura que oscila entre los 36 y los 48 grados, y del deporte de la pesca. No muy lejos están Los Molles, valle donde la misma nieve que moviliza a las máquinas de Vialidad para despejar los caminos es la mayor pasión de los aficionados al esquí. A unos 8 km de este valle, en medio de la quebrada del río Salado, se encuentra una de las maravillas mendocinas: el Pozo de las Ánimas, una gran cavidad en forma de embudo, producto del hundimiento de los suelos calcáreos de la región y cuya profundidad es de difícil sondaje en ciertos puntos.